miércoles, 24 de octubre de 2018

255'

Volvemos.

Recordemos que soy una persona difícil de enamorar.
No soy precisamente cariñosa, a veces no soy ni simpática.
Después de todo el agotamiento mental, las discusiones y el dolor, pensaba que jamás volvería a ser mínimamente romántica.
Pero la vida te sorprende.
Más bien alguien te sorprende.

Nos conocemos desde hace más de un año, y a veces hablábamos, más bien poco, recuerdo ligeras conversaciones, la mayoría sin sentido. Luego empezó el tonteo, absurdo, sin mayor importancia. Pero hablabamos más. Incluso nos reteniamos por que pensabamos que estaba mal. Pero era inevitable. Somos como un imán, o como piezas de un puzle de dos.
Buscando encajar con otras personas, sin conseguir nada hasta encontrarnos y pensar en lo sencillo que es estar juntos. En lo sencillo que es simplemente vivir el uno al lado del otro.

Te quiero.

viernes, 16 de septiembre de 2016

253'

No escribo pero debería hacerlo, debería compartir lo que siento, debería hablar de los libros que leo, debería usar las palabras qu están en mi interior, por que sinó en algún momento explotaré.

lunes, 4 de abril de 2016

247' Un mal sueño.

Llego al trabajo y estoy confusa, se que no es real, pero tampoco se como salir de aquí.
Voy caminando por el laboratorio, haciendo algunos experimentos que no requieren demasiado, solo un lavado por aquí, una extensión por allá y lo veo, como todos los días a las 15:59 se abre el ascensor y ahí está el , el hombre más sospechoso sobre la faz de la tierra. El no debe ser realmente malo pero entre el traje negro de funeral, la cara seria y el pelo repeinado parece que esté esperando para matarnos a todos. 
No el no será el malo, alguien tan obvio nunca es el asesino, pero se que hay un asesino. 
En una pequeña pantalla eléctrica se ven los números de los pisos por donde pasa el ascensor y al poco de cerrarse la puerta se ve un cuatro, luego un tres, se para, un cuatro, se para y sube hacia aquí otra vez. Vuelve a abrirte se la puerta y aparece lo que podría decirse el amor de mi vida, pero estoy viviendo un sueño y sus rasgos son un poco confusos, además se que el no está aquí realmente pero mi mente me juega malas pasadas, se acerca y como todos los días a las 16:01 me da un beso, me abraza y se despide de mi.
-Nos vemos en casa- me dice con seguridad y se marcha por donde ha venido.
Entiendo que en este sueño tenga recuerdos del pasado, de que esto es una rutina y luego le veré en cuanto salga del trabajo todo deja de ser rutina pero le veré. Quizás hoy no, si estoy soñando este preciso día es por que algo malo tiene que pasar. ¿Por que no me despierto? maldita sea.
Sigo trabajando un par de horas más, unos cuantos experimentos más, mi bata de laboratorio está completamente blanca y vuele a detergente así que en vez de llevarla a casa la dejo en mi taquilla y salgo del edificio. Entonces pasa lo inevitable.
Aun estoy frente al edificio cuando sale un hombre corriendo gritando mi nombre, necesitan mi ayuda.
Un asesino, un secuestro, yo podría ser la siguiente pero aun así me necesitan, doble oportunidad, protección y trabajo extra. Entro al edificio y en recepción me explican todo el asunto.
Al parecer hay un asesino que busca solo científicos, el campo es el mismo, genética, y de momento lleva 4 secuestros a las 4 empresas más importantes del país de los cuales hay 3 muertos, mi deber es encontrar al último genetista mientras intento que no me capturen, interesante. 
Nos ponemos manos a la obra, me llevan hasta el sitio del secuestro y pregunto si algo más falta, algo que destacar y el jefe de empresa me da una gran pista.
-Yo trabajo con ellos, siempre he tenido una cajita azul conmigo, no es gran cosa solo un recuerdo de la universidad y hoy cuando he llegado a mi despacho (que está a escasos 5 metros del lugar de secuestro) no estaba.- Su tono de voz denota miedo, pero el miedo esta sobrevalorado. 
Entro al despacho y lo noto, una gran punzada en el cerebro, un dolor intenso y mi vista se apaga...
Vuelvo a ver y ahora está todo diferente, el dolor sigue constante pero menos intenso y lo veo, huellas electromagnéticas o de olor quizás, no lo tengo muy claro solo se que puedo seguirlas y las sigo, ando sin hablar con nadie, ya me conocen, saben lo que estoy haciendo o al menos intentan acercarse a la verdad, sigo el rastro hasta que desaparece. Está cerca del edificio, querían que lo encontrase deprisa, esta en un pequeño cuadrado de tierra reservado par aun árbol, excavo donde la tierra se ve claramente movida recientemente y saco la caja cuadrada azul, dura, parece de cuarzo. La abro y dentro hay otra caja más, está llena de sangre, les digo a todos que se aparten, que no miren, podría no ser de gusto de cualquiera, el olor ya me está taponando las fosas nasales y entonces abro la caja. Un dedo, un dedo regordete con sangre coagulada donde un corte aserrado ha arrancago al dedo de su pobre propietario. Sangre por todos lados y un anota en papel rojo, no puedo cogerla con las manos y sin guantes, podrían perderse pistas y solo pensar en tocar más sangre me estremezco, pero no vomito, no me angustio, yo no soy así.
 Una vez encontrada la pista todo es coser y cantar. Voy a mi laboratorio y le digo a un compañero bajito y esquelético (muy parecido a Gollum) que venga a mi casa, allí tengo todo el material y la policía ya está de guardia, por si acaso de vuelta a casa paso por la oficina militar y le pido ayuda también a un amigo de mi padre, un comandante del ejercito que pondrá al menos dos personas más de guardia. En teoría esto tendría que bastar, pero se que no lo hará, se que esa noche moriré.
Llego a casa y el no está (mirándolo en retrospectiva el no tenía que estar, solo tenía que morir yo), voy a mi mesa de trabajo y dejo la caja, voy al baño y me limpio las manos, siguen teniendo sangre, ¿Por que no me las he lavado antes? Me pongo unos guantes de trabajo y saco la nota... Escucho el timbre, mierda, no es como si los asesinos fueran a llamar al timbre, pero aun así miro por la mirilla, es mi compañero, le dejo pasar y detrás de el está la viejecita vecina del tercer piso, también la dejo pasar y cuando voy a explicarle lo peligroso de la situación, todas las luces de mi casa cercanas a mi se apagan
De repente estoy sola en la oscuridad y se que tengo que huir.
Voy a mi habitación allí tengo armas y la luz sigue funcionando, llego y vuelve a haber un apagón, no lo soporto más y grito, grito y corro por el pasillo que va encendiéndose con forme paso, las habitaciones a las que da el pasillo también y llego a la puerta aun gritando, algún policía, un militar, alguien debería estar ahí. Abro la puerta y el policía se levanta de su silla en la que hacía guardia, me mira y sigo gritando. 
-Ayuda, esta dentro o no, no lo sé solo se que el peligro se acerca. 
El policía coge la radio y llama a los demás mientras me pone contra una pared del rellano aun cerca de la puerta de entrada a mi casa, las luces del rellano se apagan, lo tengo a el delante aprisionandome contra la pared, no me deja casi respirar, pero como me da la espalda dudo que se de cuenta, solo quiere protegerme, pero no lo consigue. 
Veo una sombra, apenas una luz ilumina en el momento justo para ver a una mujer regordeta cogiendo una escopeta, grito y la primera bala no me da, a mi no, pero ya no tengo escudo, intento correr pero ya ha recargado y la siguiente en caer soy yo.
Noto el dolor del impacto, la presión como caigo al suelo a cámara lenta, noto mi sangre salir de mi cuerpo, enfriarme, lo noto todo en primera persona, con los ojos medio oscurecidos viendo las escaleras tan cerca y tan lejos de mi... Y entonces no soy yo, o si, no lo sé, salgo de mi cuerpo y me veo tendida en el suelo, muerta, me entra el pánico y despierto.
Y despierto.
Despierto.
Por que en algún momento olvidé que era un sueño, pero sabía en un principio que lo era. ¿Por que no me pude despertar? ¿Por que siempre me quedo atrapada?
Pero despierto.